
7:00h, sala de reunions de la redacció de San Pedro Quiere Rosquillas:
Tras casi cuatro meses de encontrarse en paradero desconocido, el grandísimo San Agustín ¡por fin ha vuelto!
¡Oh queridos seguidores! Antes de nada, debo disculpame por haberles citado tan pronto, pero es que el Jet Lag me tiene bastante atolondrado y ahora mismo me encuentro suficientemente bien como para presentarme en publico, que no por ser santo soy inmune a los cambios horarios.
Bien, dicho esto… sé que muchos de vosotros os hallabais huerfanos de espíritu este verano. Sin mi a vuestro lado, el verano debe haber sido un aburrimiento ¿verdad?
Pues que sepáis que… ¡ME DA LO MISMO!

El público se queda atónito
¿Lo dije o no lo dije en mi primera aparición estelar?
Debeis despendolaros i resucitar del letargo de aburrimiento eucarístico al que estáis sometidos.
¡Menos comulgar y más pecar!
¡Menos alabar i mas bailar!
¡Menos rezar i mas foll… disfrutar!
Si es que se os tiene que decir todo… A ver ¿cuantos de ustedes han hecho de la repostería urbana su nueva providencia?
Todo el mundo asiente y exclama energicamente: ¡YO! ¡TODOS NOSOTROS LO HICIMOS, OH GRAN SAN AGUSTÍN!
Por favor… llamarme Agus, es mas informal, no me llaméis por el nombre completo, que me acuerdo del jefe y me da mal rollo…
¿AH SI? ¿De verdad todos vosotros habéis estado practicando la repostería urbana este verano? Pues lo siento pero… ¡NO ME LO CREO! Que los mortales mentís mas que habláis y los católicos aun mas.
Mmmmm… SI, el grupo de gordas que hay al fondo, ¿Quienes son?
Somos las hermanas de Santa Romualda de los mojones. Responden las monjas del fondo de la sala, bastante asustadas.
¿Han ido de vacaciones? Les pregunta el gran San Agustín.
No señor… somos monjas de clausura, nos hemos pasado todo el verano haciendo pastas.
¡MAL! ¡PERO QUE MUY MUY MAL! ¿Eso se creen ustedes que es la repostería urbana? ¡Pues no señoras! Ya veo que tendré que recurrir a las antiguas usanzas con ustedes y repartir unos cuantos capones…
A ver, usted. Sí, sí, usted, el del capirote morado, ¿Ha ido usted de vacaciones?
Sí Agus, he ido de vacaciones. Responde el cardenal de la segunda fila.
Tras casi cuatro meses de encontrarse en paradero desconocido, el grandísimo San Agustín ¡por fin ha vuelto!
¡Oh queridos seguidores! Antes de nada, debo disculpame por haberles citado tan pronto, pero es que el Jet Lag me tiene bastante atolondrado y ahora mismo me encuentro suficientemente bien como para presentarme en publico, que no por ser santo soy inmune a los cambios horarios.
Bien, dicho esto… sé que muchos de vosotros os hallabais huerfanos de espíritu este verano. Sin mi a vuestro lado, el verano debe haber sido un aburrimiento ¿verdad?
Pues que sepáis que… ¡ME DA LO MISMO!

El público se queda atónito
¿Lo dije o no lo dije en mi primera aparición estelar?
Debeis despendolaros i resucitar del letargo de aburrimiento eucarístico al que estáis sometidos.
¡Menos comulgar y más pecar!
¡Menos alabar i mas bailar!
¡Menos rezar i mas foll… disfrutar!
Si es que se os tiene que decir todo… A ver ¿cuantos de ustedes han hecho de la repostería urbana su nueva providencia?
Todo el mundo asiente y exclama energicamente: ¡YO! ¡TODOS NOSOTROS LO HICIMOS, OH GRAN SAN AGUSTÍN!
Por favor… llamarme Agus, es mas informal, no me llaméis por el nombre completo, que me acuerdo del jefe y me da mal rollo…
¿AH SI? ¿De verdad todos vosotros habéis estado practicando la repostería urbana este verano? Pues lo siento pero… ¡NO ME LO CREO! Que los mortales mentís mas que habláis y los católicos aun mas.
Mmmmm… SI, el grupo de gordas que hay al fondo, ¿Quienes son?
Somos las hermanas de Santa Romualda de los mojones. Responden las monjas del fondo de la sala, bastante asustadas.
¿Han ido de vacaciones? Les pregunta el gran San Agustín.
No señor… somos monjas de clausura, nos hemos pasado todo el verano haciendo pastas.
¡MAL! ¡PERO QUE MUY MUY MAL! ¿Eso se creen ustedes que es la repostería urbana? ¡Pues no señoras! Ya veo que tendré que recurrir a las antiguas usanzas con ustedes y repartir unos cuantos capones…
A ver, usted. Sí, sí, usted, el del capirote morado, ¿Ha ido usted de vacaciones?
Sí Agus, he ido de vacaciones. Responde el cardenal de la segunda fila.
Bueno… vamos bien. ¿A donde si puede saberse?
A Lourdes señor mio.
¡MAAAAAAL! ¡MUY MUY PERO QUE MUY MAL! ¿Que clase de destino vacacional es ese?
¿Es que a caso hay centros de ocio en Lourdes? ¿Barrio rojo? ¿Sex-shops? ¿Discotecas? ¿pubs o locales de ambiente? ¿O Pacha? ¿¿ ESQUE A CASO HAY PACHA EN LOURDES ??
Nonnonononnon… no señor mio. El cardenal se encoje del miedo y vuelve a sentarse.
Veo que mi descenso no sirvió de gran cosa i que deberé enseñarles el camino a todos…
JO, al contrario que ustedes, no he perdido el tiempo este verano. ¡He viajado por urbes de TOOODO el planeta! Estudiando su historia, cultura y tradiciones; Pero del mismo modo también analizando todos sus suburbios, movimientos, acontecimientos sociales y a todos i cada uno de sus habitantes (Sí, es lo que tiene ser un santo, que al poseer poderes divinos podemos saber TODO de TODO EL MUNDO, ja ja) También he escuchado toda la música de cada región, he ojeado su literatura y he visionado su cine mas emblemático y representativo (y el que no lo es tanto, más aún).
Así que ya ven que el verano me ha cundido y lo demostraré periódicamente en este blog que mi amiguete San Pedro tiene, para que cada uno de ustedes, corderos descarriados, tome por fin el autentico camino de la repostería urbana.
¡Si Agus! ¡Te seguiremos allá donde vayas!
¡Así me gusta reposteros mios! Y ahora para celebrar mi regreso, iremos todos a tomar algo a un local que me ha recomendado Maria Magdalena, creo que está en la calle Bailén número 22, se ve que ella antes trabajaba allí…
¡ADELANTE! ¡Andemos pues todos y yo el primero por la senda reposteril!




