
Los Canguros del Yucatán
Sé que he sido objeto de añoranzas y pesares, no importa , he vuelto.
Para hablar hoy de algo que nos preocupa a todos mucho. Podríamos hablar hoy de la moral, o de la ética, podríamos hablar de la inteligencia, de la curiosidad, de los conocimientos y por ende de los prejuicios que a raíz de estos se desarrollan en esa parte tan molesta del cuerpo que llamamos cerebro.
Podríamos hablar hoy de los anhelos, de las inquietudes, de las investigaciones, de los descubrimimientos, de los descubridores y de los descubiertos, de la reinvención de lo que ya conocían los nativos de un medio nunca visto para ese atajo de arrogantes que hoy conocemos como Europeos.
La pobre mujer Fenicia nunca hubiera habría satisfecho los apetitos de Zeus si hubiera sabido que su nombre iba a englobar a un puñado de tierra cuyos habitantes se creerían en el ombligo del Mundo. Muy probablemente , de saberlo, habría escarceado con Mitra o algun otro dios oriental menos propenso a los camuflajes taurinos.
Pero ya que habeis sacado el tema de los descubrimientos, los europeos, la arrogancia hablemos de ellos. Hablemos pues de dos casos que pese estar diferenciados en el tiempo por siglos, ambos participan y disfrutan de un grado de estupidez humana muy interesante.
El primero lo encontramos hablando de la curiosidad y de la necedad de mano de uno de los exploradores españoles que se adentraron en el Nuevo Mundo. Ávido de descubrimientos y de logros expedicionales el descubridor vió montañas y ríos y valles y como descubridor gentil que era, decidió que el nombre justo para esos lugares sería el que tuvieran a bien llamarles sus nativos, quienes sin duda ya deberían haberles atribuido un término.
Así el explorador cogió a un nativo y le preguntó como se llamaba la península en la que estaban y el indígena le respondió Yucatán dicen la mayoría de los estudiosos en el tema, que Yucatán en maya significa "No te entiendo". Por supuesto el español, ufano del glorioso imperio al que pertenecía no se le había ocurrido que a un pobre indígena no supiera castellano en el Nuevo Mundo siendo una lengua tan socorrida y tan bien estructurada (a mi juicio, la mejor lengua para insultarse y para toda la terminología despectiva).
De hecho es fácil que la historiografía y las filologías demuestren que en muchos lugares de America Latina encontramos el valle de ¿Quemeestasdiciendo? el río de ¿peroquediceeste? y el monte de Solohablojaponésycheco.
El deseoso y poco reflexivo explorador español, creyó de verdad que el lugar se llamaba Yucatán y así ha quedado para la posteridad siendo hoy un distrito más de México.
Pero aún más necio si cabe fue otro , como no, explorador inglés que unas pocas centúrias mas tarde llego a lo que hoy conocemos como Australia.
La situación es la misma pero con diferentes entidades. El inglés en el papel de español, el aborígen australiano como maya y el canguro en vez del Yucatán.
El inglés que no podía concebir que el aborígen no hubiera asistido a ninguna academía en Oxford o que al menos tuviera el titulo de Opening, le preguntó como se llamaba ese animal que conocemos hoy como canguro.
El aborígen contesto, como su homónimo maya. No te entiendo . Pero el hábil inglés no supo captar la etimología australiana y con ese nombre aun se conoce hoy a ese marsupial saltarín.
Si bien es verdad que recientes estudios hablande que existe una posibilidad que la palabra abórígen de "canguro" se parezca a la de "No te entiendo" y que si le estuviera respondiendo al explorador británico su improbada veracidad me permite hoy atestiguar con estos dos ejemplos adodne la arrogancia humana, la egolatria, el egocentrismo, el europeocentrismo latente en el pasado a partir de este momento, en el presente en el instante que escribo estas palabras y en el futuro inmediato a escribirlas me permite abogar hoy por una humildad más grande y mas humana en realidad y por un intercambio cultural que dista mucho de esta globalización que vivimos , más destinada a deslocalizar empresas y coser balones que a deshacer los errores y restañar las heridas, de un pasado , que recordemos como dice el excelentísimo J. E. Ruíz-Domènec llega.......!Hasta ahora mismo¡
Afectuosamente
San Wenceslao
Sé que he sido objeto de añoranzas y pesares, no importa , he vuelto.
Para hablar hoy de algo que nos preocupa a todos mucho. Podríamos hablar hoy de la moral, o de la ética, podríamos hablar de la inteligencia, de la curiosidad, de los conocimientos y por ende de los prejuicios que a raíz de estos se desarrollan en esa parte tan molesta del cuerpo que llamamos cerebro.
Podríamos hablar hoy de los anhelos, de las inquietudes, de las investigaciones, de los descubrimimientos, de los descubridores y de los descubiertos, de la reinvención de lo que ya conocían los nativos de un medio nunca visto para ese atajo de arrogantes que hoy conocemos como Europeos.
La pobre mujer Fenicia nunca hubiera habría satisfecho los apetitos de Zeus si hubiera sabido que su nombre iba a englobar a un puñado de tierra cuyos habitantes se creerían en el ombligo del Mundo. Muy probablemente , de saberlo, habría escarceado con Mitra o algun otro dios oriental menos propenso a los camuflajes taurinos.
Pero ya que habeis sacado el tema de los descubrimientos, los europeos, la arrogancia hablemos de ellos. Hablemos pues de dos casos que pese estar diferenciados en el tiempo por siglos, ambos participan y disfrutan de un grado de estupidez humana muy interesante.
El primero lo encontramos hablando de la curiosidad y de la necedad de mano de uno de los exploradores españoles que se adentraron en el Nuevo Mundo. Ávido de descubrimientos y de logros expedicionales el descubridor vió montañas y ríos y valles y como descubridor gentil que era, decidió que el nombre justo para esos lugares sería el que tuvieran a bien llamarles sus nativos, quienes sin duda ya deberían haberles atribuido un término.
Así el explorador cogió a un nativo y le preguntó como se llamaba la península en la que estaban y el indígena le respondió Yucatán dicen la mayoría de los estudiosos en el tema, que Yucatán en maya significa "No te entiendo". Por supuesto el español, ufano del glorioso imperio al que pertenecía no se le había ocurrido que a un pobre indígena no supiera castellano en el Nuevo Mundo siendo una lengua tan socorrida y tan bien estructurada (a mi juicio, la mejor lengua para insultarse y para toda la terminología despectiva).
De hecho es fácil que la historiografía y las filologías demuestren que en muchos lugares de America Latina encontramos el valle de ¿Quemeestasdiciendo? el río de ¿peroquediceeste? y el monte de Solohablojaponésycheco.
El deseoso y poco reflexivo explorador español, creyó de verdad que el lugar se llamaba Yucatán y así ha quedado para la posteridad siendo hoy un distrito más de México.
Pero aún más necio si cabe fue otro , como no, explorador inglés que unas pocas centúrias mas tarde llego a lo que hoy conocemos como Australia.
La situación es la misma pero con diferentes entidades. El inglés en el papel de español, el aborígen australiano como maya y el canguro en vez del Yucatán.
El inglés que no podía concebir que el aborígen no hubiera asistido a ninguna academía en Oxford o que al menos tuviera el titulo de Opening, le preguntó como se llamaba ese animal que conocemos hoy como canguro.
El aborígen contesto, como su homónimo maya. No te entiendo . Pero el hábil inglés no supo captar la etimología australiana y con ese nombre aun se conoce hoy a ese marsupial saltarín.
Si bien es verdad que recientes estudios hablande que existe una posibilidad que la palabra abórígen de "canguro" se parezca a la de "No te entiendo" y que si le estuviera respondiendo al explorador británico su improbada veracidad me permite hoy atestiguar con estos dos ejemplos adodne la arrogancia humana, la egolatria, el egocentrismo, el europeocentrismo latente en el pasado a partir de este momento, en el presente en el instante que escribo estas palabras y en el futuro inmediato a escribirlas me permite abogar hoy por una humildad más grande y mas humana en realidad y por un intercambio cultural que dista mucho de esta globalización que vivimos , más destinada a deslocalizar empresas y coser balones que a deshacer los errores y restañar las heridas, de un pasado , que recordemos como dice el excelentísimo J. E. Ruíz-Domènec llega.......!Hasta ahora mismo¡
Afectuosamente
San Wenceslao

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